CODEPENDENCIA EMOCIONAL Y NARCISIMO SON DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA

Los niños necesitan en su infancia el cariño, la validación, el amor incondicional de sus padres para construir su propio yo, su propia identidad.

De esta manera podrán construir su autoestima, a confiar en sí mismos y en los demás. Los niños se sentirán admirados por ser quienes son y no por lo que hacen.

Esto sucede si los padres respetan su identidad, autonomía, gustos, etc. sin intentar imponerles los suyos propios.

Así los niños empiezan a generar su autoestima en el interior de ellos mismos. De forma que su valoración no dependa de una fuente exterior, de la aprobación de los demás.

Aprendemos a amar y a relacionarnos de manera implícita, sin darnos cuenta.

John Bowlby en su teoría del apego , afirmó que los niños desarrollan un estilo de relaciones en base a sus experiencias emocionales con sus padres. Es lo que llamó modelo interno de trabajo:  maneras de amar, qué esperar de una relación íntima. Son los diversos estilos de apego: seguro, inseguro, evitativo.

El niño que crece en una familia narcisista, no obtiene sus necesidades satisfechas porque sus padres no están interesados en ello.

Crece en un ambiente hostil a sus necesidades. Sufre manipulación, humillación, abandono emocional o si obtiene un cierto amor es un amor egoísta, condicionado.

Por ello, es usado para satisfacer las necesidades de sus padres. En vez de las del niño.

De esta manera crece sin tener una autoestima, identidad propia y un yo fuerte. Aprende a valorarse por el juicio de sus padres y después de los demás.

Su seguridad y confianza dependen del juicio de los demás.

El narcisista es la cara maligna, manipuladora y oscura de la moneda

Estos niños crecen con un estilo de apego y crianza inseguro-evitativo, Carecen de empatía y por tanto se crían con mucha rabia, con resentimiento y envidia.

Características que van a reflejar posteriormente en sus relaciones interpersonales e íntimas caracterizadas por confianza. Pero también llenas de envidia y desconfianza que rozan la paranoia en numerosas ocasiones.

No se quieren, no saben validarse. Han desarrollado un falso yo, y una falta de autoestima y complejo de inferioridad que intentan tapar y disimular a toda costa.

Por otra parte, la persona dependiente emocional busca satisfacer a los demás para poder tener autoestima.

Ambos tienen un estilo de apego inseguro. El dependiente emocional inseguro ansioso y el narcisista inseguro evitativo.

El estilo de apego evitativo teme la intimidad y el compromiso     El narcisista no busca una verdadera intimidad, aunque la puede fingir.

La persona narcisista es codependiente, necesita a los demás para sentir que tiene autoestima. Sabe que no la tiene, por tanto, se aprovecha de las personas dependientes para conseguir su suministro energético.

La relación con el narcisista es imposible porque no tiene una relación auténtica consigo mismo. Actúa de una determinada manera.

Se oculta en su máscara, tiene un trastorno narcisista de la personalidad

Son personas inmorales, saben que actúan de mala manera y están engañando.

La persona codependiente emocionalmente. La cara de la luz

Las personas codependientes al igual que las narcisistas intentan conseguir su bienestar y autoestima de una fuente externa a ellos mismos

Estas personas saben distinguir el bien y el mal y se sienten culpables si saben que están haciendo daño.

Las personas codependientes son una presa fácil para las narcisistas. Ya que la base de su ser y su autoestima depende de la validación de los demás.

Los narcisistas se aprovechan de estos puntos débiles de los codependientes.

De la misma manera la codependiente necesita la aprobación de otra persona para sentirse realizada y completa, por esta razón no ponen barreas y límites,  no saben cuándo dejar un amor y relación toxicas.

Temen perder a esa persona especial que les hará sentirse realizadas y completas.

Por otra parte, los narcisistas son la respuesta a la realización y a la plenitud de esa otra persona que la persona codependiente siempre ha deseado.

Las personas codependientes se centran en las necesidades de otras personas y minimizan la necesidad de curar sus heridas emocionales y desarrollarse como personas.

Para ellas todo y todas las personas son más importantes que ellas.

Es una forma de evitación de uno mismo/as.

Las personas codependientes y narcisistas son complementarias

Tanto la persona codependiente como la narcisista tienen falta de consciencia, falta de autoconciencia y de desarrollo personal.

A la persona codependiente le cuesta responsabilizarse de sus heridas interiores al igual que la narcisista. Ambas empiezan a culpar y humillar.

Así se forma una relación tóxica, un trampa de amor, bailando una danza destructiva, complementaria, donde ambas partes tratan de culpar, humillar y, por tanto, no puede haber crecimiento.

Ambas están tratando de forzar a la otra para conseguir algo.

El amor es un proceso, se construye, en una relación sana puede hacer crecer a ambas partes y curar las heridas profundas de cada uno.

Entrar en una relación implica poner en marcha una serie de heridas de la infancia. El tema está en qué hacer con estas heridas ¿Responsabilizarse cada uno de ellas o tirarlas a la cara?

Si ambas partes se responsabilizan de esas heridas y se comparten de forma auténtica y genuina entonces habrá una aceptación incondicional

De esa manera habrá una curación, alegría expansión

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Si ya la tienes y si estás sufriendo dificultades, te ayudo a mejorarla.

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