TRAUMA DE APEGO

Cuando una persona conecta con un narcisista y se enamora puede parecer que ha encontrado finalmente el amor de su vida.

Uno piensa que le ha tocado la lotería y encontrado el amor soñado, esa persona que te hará feliz, por fin.

La relación con un narcisista aparece, por lo menos inicialmente, como el gran amor de su vida para aquellas personas que lo experimentaron.

La persona cree haber establecido un poderoso vínculo con el narcisista para toda la vida.

Sin embargo, cuando los problemas empiezan a aparecer, es difícil dejar ir esa creencia, esa ilusión de amor.

Entonces se ponen en marcha poderosos mecanismos de defensa para mantener esa creencia.

Ese poderoso enamoramiento, esa preocupación constante, ese vínculo creado con el narcisista lo podemos llegar a considerar amor inmenso.

Naturalmente hemos sido condicionados para creer que eso es amor.

No nos han enseñado en qué consiste el verdadero amor: seguridad, tranquilidad, protección, cariño, trabajar en equipo para resolver los problemas.

Entonces hablamos de apego seguro.

La trampa de amor entre una persona empática y otra narcisista (apego evitativo, desorganizado)

 

Hemos aprendido que el amor se parece a una montaña rusa: momentos muy intensos, caídas espectaculares, preocupación, ansiedad, etc.

Esto se llama apego inseguro evitativo, desorganizado.

Es posible que incluso hayamos creído que un amor sano y verdadero es imposible de conseguir, incluso que creamos que un amor así sea aburrido

Tal vez estemos tan acostumbrados a lo que es el desamor: traición, desvaloración, inseguridad emocional, ansiedad, que cuando se nos presenta algo que se asemeje a un amor, sintamos un alivio.

Pero esos sentimientos de euforia y de alivio no van a durar en una relación con un narcisista.

En ese empeño de apego y amor se está gestando algo siniestro que no tiene que ver nada con el amor y sí con una poderosa adicción.

No todas las personas entendemos el amor de la misma manera, ni tenemos las mismas capacidades o habilidades para amar.

Existen distintas maneras de amar:

Sin embargo, la sociedad nos da entender que sí. Basta que uno se enamore o se encapriche de la otra persona, para que vaya todo bien.

Lo demás, lo que sigue, se da por descontado, por hecho.

Esto no nos lo enseña nadie. Mas bien es un aprendizaje implícito (sin darnos cuenta) que cogemos de varios sitios: Normalmente seguimos el estilo de nuestros padres.

Por eso es importante saber muy bien qué tipo de relación queremos: si una basada en la tranquilidad, la reciprocidad, confianza, seguridad y trabajo en equipo.

O uno basado en la inseguridad, la ansiedad, en bruscas oscilaciones parecidas a una montaña rusa.

Sin embargo, cuando el apego genera trauma (del griego herida) significa un amor dañado.

Algo que puede recordar al amor pero que no es amor, aunque se le pudiera parecer.

Es más bien una trampa de amor entre una persona de apego seguro y otra evitativo

Está claro que cuando somos niños nos vemos impotentes para escapar a vínculos abusivos y estilos de apego inseguros de nuestros padres.

Sin embargo, cuando somos mayores si caemos en ellos, si podemos escapar de ellos.

Según  Melanie Tonia Evans , esto pasa por:

Características del apego traumático

1.- El síndrome de Estocolmo 

La víctima percibe que no puede escapar de la relación y permite que la relación continúa la senda destructiva: pérdidas de dinero, estilo de vida, salud, etc.

Por tanto llega a depender de su carcelero, de lo que llegue a hacer con ella. Sólo espera que el trato le sea lo más favorable posible.

Es una situación similar a la de un niño que se aferra a la protección y el cariño de un padre abusivo.

2.-Disonanacia cognitiva.

Frente a la evidencia del abuso por parte del narcisista, la víctima trata de justificar este abuso.

Por esto la víctima quiere hacer una cosa y la contraria.

3.- Trastorno obsesivo compulsivo

El narcisista es impredecible, fluctúa entre su carácter y actitudes dañinas y otras más gratificantes, esto crea un estado de ansiedad y preocupación en su víctima.

Esto le lleva a la víctima a intentar recuperar un estado de satisfacción que es imposible de conseguir.

Lo cual le lleva a obsesionarse de forma compulsiva por lo que el narcisista hace o deja de hacer.

4.- Adicción a neuro péptidos como las endorfinas, una morfina natural.

Los estados fluctuantes producidos por el narcisista, la necesidad de aliviar el sufrimiento producido por el narcisista genera una adicción a neuro péptidos.

No quiere decir que sea amor.

Sin embargo, esa incapacidad de decir adiós al narcisista la confundimos con amor.

5.- Regresión infantil

Cuando existe un intenso trauma, es característico de tener regresiones infantiles, porque es un mecanismo primitivo de supervivencia.

Es un deseo de aferrarse a un padre poderoso y abusivo del cual depende nuestra supervivencia.

Hacemos depender nuestra vida de una persona que se convierte en un dios para nosotros y del cual depende nuestra vida.

Es importate saber qué tipo de relación tienes o quieres tener.

Ponte en contacto conmigo, soy especialista en narcisismo y terapia de pareja

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