La neurobiología del amor

Psicología del apego, neurobiología, psicología infantil

Somos seres amorosos, venimos a este mundo esperando que nuestros padres y cuidadores nos acojan y nos proporcionen amor. Sin amor moriríamos. El amor es la mayor fuerza vital en el mundo. Los padres vienen preparados para dar amor. Especialmente la madre. El amor no es cosa del corazón es cosa de órganos corticales y neuroquímica, especialmente del cerebro emocional o límbico que posee unas estructuras preparadas para la continuidad de la especie y formar una vinculación estable y duradera que sea satisfactoria tanto para los padres como para el bebé. También de péptidos  como la oxitocina , vasopresina, dopamina(neurotransmisor) necesarios para crear vínculos duraderos.

El psiquiatra John Bowlby, creador de la teoría del apego, presentó la hipótesis de que «el recién nacido y el niño deben experimentar una relación continua, íntima y cálida, con su madre (o madre sustituta permanente) cuya falta puede acarrear consecuencias significativas e irreversibles para la salud mental»

Dependiendo en la relación con la madre y diferentes estilos de apego y debido a las carencias y falta de habilidades de los padres se producen numerosas anomalías que quedan reflejadas no solo en la mente sino en el cuerpo. Nuestra cultura no reconoce que los efectos de las carencias emocionales vayan más allá de la infancia. Sin embargo la ciencia se encarga día a día de mostrarnos cada vez más evidencias científicas.

El amor moldea nuestro cerebro, comienza a moldearnos en el útero materno, determina nuestros pensamientos y nuestra actitud ante la vida, influyen en las relaciones amorosas posteriores. Determina nuestra salud y cuánto viviremos opina Arthur Janov.

Tal como escribió Faulkner: “El pasado nunca está muerto. Ni siquiera es pasado”

Ha habido numerosos estudios que vinculan los efectos tóxicos de la infancia con un elevado colesterol, problemas cardiovasculares, y otros síndromes metabólicos que amenazan la salud en la vida adulta.

Científicos de la UCLA (Universidad de california en los angles) en el artículo  Abuse, lack of parental warmth in childhood linked to multiple health risks in adulthood (Abuso, falta de cariño parental en la infancia apunta a múltiples riesgos de salud en la vida adulta) citado en la revista digital Science News

Hicieron una investigación de 756 adultos llamada Riesgo de Desarrollo de arteria coronaria en jóvenes adultos (Cardia) Midieron 18 marcadores de riesgo para la salud: presión arterial alta, latido del corazón, hormonas del estrés, colesterol, circunferencia de la cadera, inflamación y azúcar en sangre. Y crearon unos marcadores que podían suponer un riesgo bilógico para la salud. Tales como un ataque al corazón un ictus cerebral o deterioro físico o psicológico. Utilizaron una escala de factores de riesgo familiares basados en auto informes. Aquellos participantes que informaron de falta de afecto en la infancia tenían un índice más elevado de sufrir un riesgo de salud mayor multifactorial.

Los investigadores sugieren que un estrés toxico en la infancia altera los patrones neuronales, aumentando los niveles de estrés físico y haciendo que la reacción sea más difícil de parar

Teresa Seeman profesora del departamento de medicina en la división de la geriatría en la Escuela David Geffen de Medicina y de la epidemiología en la Escuela de Salud Pública de Fielding en la UCLA y autor principal del artículo. “Si sólo nos fijamos en los parámetros biológicos individuales, tales como la presión arterial o el colesterol, que se pierda el hecho de que las experiencias de la infancia están relacionados con un conjunto mucho más amplio de indicadores biológicos de riesgo – lo que sugiere la gama de riesgos para la salud que pueden derivarse de dicha exposiciones adversas en la infancia”.

En el Instituto de Psicología Integral sostenemos esta teoría y obramos en consecuencia la re experimentación de la heridas de la infancia devuelve poco a poco ese equilibrio emocional. Creamos ese ambiente, creando las condiciones para que esas heridas emocionales puedan ser curadas.

4 comentarios en “La neurobiología del amor

  1. ¿Por supuesto que todos los estudios revelan que la culpa es de los padres….. Debido a sus carencias y falta de habilidades……?
    Haganselo mirar por especialistas porque su ineptitud al respecto es manifiesta

    • pepe , greacias por tu aomentario. Yo no hablaría en términos de culpabilidad si o no , sino en el de la responsabilidad. evitentemente muchos padres quieren a susu hijos, pero se equivocan porque no han tenimo un mínimo de información y preparación para ser padres que es una tarea muy difícil, quiz`´as la mas de todas. Saludos pepe y me gustaría siguieras aportando comentarios

    • María gracias por tu comentario. Buen comentario.
      Todos/as nacemos con la capacidad de amar. Me imagino que si un hijo/as no quiere a un padre es que algo ha ido mal en la relación madre/padre hijo/a. Habría que saber qué ha pasado.
      Un saludo María y por favor sigue con tus comentarios

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